La empresa y su obligada contribución a la mejora social

Según conclusiones aportadas por el Barómetro Edelman de Confianza 2016, nos indica que el 80% de los encuestados acerca del valor de la reputación y los intangibles en el contexto económico actual afirman que una compañía debe contribuir a una mejora de las condiciones sociales y económicas del entorno donde opera, además de sus propios beneficios económicos.

Estableciendo una comparativa a modo individual, las personas interactuamos unas con otras y reconocemos una serie de acciones y comportamientos que nos transmiten sensaciones tan humanas como la confianza, lealtad, honestidad o el espíritu de pertenencia. Las compañías y organizaciones no están exentas de dichas valoraciones y juicios por parte de sus consumidores, inversores y accionistas, adquiriendo de tal forma dicha “capacidad humana”.La gestión por parte de los consejos de administración y directivos de la citada capacidad, y su información a través del denominado reporting no financiero, se antoja clave en el desarrollo de las empresas en un contexto económico en el cual se demanda una mayor responsabilidad empresarial.

Fuente: KPMG

Empleo par jóvenes en riesgo de exclusión

enriesgo

Como sabemos, los colectivos juveniles más vulnerables y en riesgo de exclusión social, tienen mayores dificultades para acceder al mercado laboral. Jóvenes con altas tasas de abandono escolar, menores niveles de estudio y con alta temporalidad en sus contratos. Jóvenes que, sin perspectivas de acceder a un empleo, quedan lamentablemente condenados a unas elevadas probabilidades de hacer crónica su situación de exclusión.

El Observatorio Empresarial contra la Pobreza ha centrado su investigación del 2016 en el desarrollo de radiografía de las causas y efectos del desempleo juvenil y de cómo la empresa, en coordinación con otros actores, puede contribuir de manera eficaz a mitigar los altos índices de paro juvenil con los que cuenta España.

En este informe además, se analizan en particular las brechas y barreras existentes para los jóvenes más vulnerables desde el punto de vista de la demanda laboral (tales como políticas de recursos humanos, consecuencias de las últimas reformas políticas laborales llevadas a cabo en materia de empleo), así como desde el punto de vista de la oferta laboral, (aquellas que inciden en la educación y formación, empleabilidad y en el emprendimiento y autoempleo). Además, el informe destaca además el papel que determinadas entidades sociales desempeñan para favorecer la empleabilidad de los jóvenes más vulnerables y la importancia que tiene el apoyo integral de las empresas en estos procesos.

Finanzas y Valores

La educación financiera tiene que incorporar los valores de la sociedad en la que vivimos, para incluir aspectos referidos a la responsabilidad del ahorrador, la sostenibilidad del destino que se le da a nuestro dinero, la financiación de proyectos respetuosos con el medio ambiente, con los derechos humanos, la transparencia en la información, la RSC de las empresas, etc.

La cultura financiera tenemos que entenderla de esta forma y estar a disposición de los formadores y del público en general el material necesario para adquirir estos conocimientos, siendo conscientes de que es una labor de todos y que solo con el esfuerzo y el apoyo de todos se lograrán dar pasos positivos en algo que es tan fundamental como la educación financiera.

Marcas y Responsabilidad Social

La reputación es tarea principal del departamento de Comunicación, pero afecta a toda la empresa, desde el recepcionista al director general. No vale hacer RSC de boquilla, de la de decorar la memoria corporativa. Hay que mojarse. En el mundo actual y al que vamos, ganarán aquellas empresas más comprometidas con la sociedad, aquellas que sean capaces de engranar sus objetivos con fines sociales y perderán las que solo son amigas de recibir contratos a dedo y demás empresas centradas en gustar más a los gobiernos que a los consumidores y ciudadanos.

Todo apunta a que tendrán ventaja en los próximos años aquellas marcas que generen valor compartido, apoyando a las organizaciones en su visión de negocios, que crezcan y promuevan el desarrollo en base al respeto a un código de conducta basado en valores, a las personas y al medio ambiente contribuyendo con esto a la sostenibilidad y competitividad de la organización.

En resumen, aquellas marcas que sepan conectar mejor el éxito de las empresas con los avances de la sociedad y se den cuenta de que gestionar principios es además fuente de mejoras y beneficios empresariales conseguirán hacerse con clientes, proveedores y empleados convertidos en “fans” capaces de atarse a ellas.

accionespreferidas

Responsabilidad Social, una asignatura aún pendiente

La rentabilidad económica, la sostenibilidad y la responsabilidad social son compatibles y están ya en el ADN de muchas empresas, dando respuesta a una nueva generación de consumidores que exigen empresas competitivas a la par que responsables.

No es suficiente con el lavado de cara que pretendían hacer algunas empresas bajo el concepto de la RSC ya que, cada vez más, los consumidores compran valores y no productos. Nuestra sociedad ha empezado a exigirle a las empresas y a los gobiernos un comportamiento ético, premiando a las firmas con valores compartidos por el conjunto de la sociedad, pero únicamente si también son competitivas en calidad y en precio.

rse

Liderazgo y voluntariedad

Es imposible desligar el factor intelectual del liderazgo del factor humano. El verdadero liderazgo está definido por una palabra fundamental que es voluntariedad, o nos siguen de forma voluntaria o no es liderazgo. 

Aquí unas instrucciones que deberían cumplir los buenos líderes:

Sudar la camiseta: esto lo que supone no es ni más ni menos que demostrar el esfuerzo. Para motivar a sus empleados, para motivar a la gente lo que deben hacer los líderes es demostrar el esfuerzo. Debe ser la primera persona que trabaje debe ser el ejemplo a seguir por los demás, cuando ves que el líder se esfuerza sin lugar a dudas los vínculos profesionales y las conexiones emotivas se hacen mas fuertes. Y esto es sin duda una herramienta muy poderosa.

Crear un desafío. Al crear un desafío se refuerza el compromiso. Los líderes tienen la obligación de buscar nuevos retos y nuevas metas para sus empleados; es la única manera de que estos no se sientan acomodados y aburridos en su puesto de trabajo. Cada nuevo reto, cada nuevo desafío lo que va a hacer es renovar el compromiso de luchar por los mismos objetivos.

Crear una experiencia sostenible. Una vez que hayan encontrado una experiencia que convenza a la gente tienen que ser capaces de sostenerla. El trabajo en equipo, la motivación, los objetivos deben ser sostenibles; de nada vale conseguir una experiencia positiva si luego esta se desvanece y no se mantiene en el tiempo.

Ser transparentes. Las personas, los empleados quieren saber en que están involucrados y porque me estoy involucrando, quieren saber que es lo que van a conseguir con ello. Los líderes tienen que ser transparentes y tienen que transmitir esa transparencia a sus equipos a sus colaboradores, de lo contrario siempre habrá lugar a rumores, envidias y comentarios no deseados.

Ser humano. Ser humano es diferente a esforzarse. Ser humano es compartir algo nuestro con los demás. Los líderes tienen que saber que antes de líderes deben ser humanos y eso conlleva la capacidad de aplicar la Inteligencia Emocional en sus organizaciones y con sus empleados.

Ser humildes. Reconocer nuestros errores, y reconocer los aciertos de los demás.

Fuente: Andy Cohen

Quien domina el silencio, domina la palabra

Emitir frases siempre breves y, tras cada una de ellas, situar un silencio, es síntoma de que nos encontramos ante un gran orador.

Quien domina el silencio, domina la palabra”. Y, junto al silencio, la velocidad de emisión de la palabra.

Como opina el gran maestro en oratoria,D. Ángel Lafuente, creemos falsamente que emitimos una idea, y de inmediato es captada por el receptor; lo que es falso. No caemos en la cuenta de que se produce un complicado proceso de audición, y otro aún más laborioso de elaboración sicológica. Las palabras se parecen a una fina lluvia que cae sobre el campo del receptor. Es preciso dejar silencios bien administrados para que la lluvia cale y cale hasta las últimas raíces.

No podemos dejar caer las palabras de los labios como se caerían una monedas de un bolsillo roto del pantalón. Las palabras hay que entregarlas con la máxima conciencia, calibrando la transcendencia que cada frase aporta dentro de mi discurso, o la dificultad de ser captada por una audiencia concreta. Quien habla sin silencios, inutiliza la comunicación porque, con cada frase-idea emitida, borra la anterior. Quizás deslumbra a sus oyentes; pero no se llevan a casa ninguna idea clara.

Y es que hay un tiempo para callar, igual que hay un tiempo para hablar. El tiempo de callar debe ser el primero cronológicamente; y nunca se sabrá hablar bien, si antes no se ha aprendido a callar. Utiliza tu silencio para comunicar bien.