Ayudante de Alta Dirección: Una posible salida para los Senior en paro

Saint Charles College, Escuela Europea Universitaria de Ayudantes de Alta Dirección, ofrece formación y un puesto de trabajo como ayudante de alta dirección a todos sus alumnos, independientemente de su sexo.

En la actualidad las empresas demandan ambos sexos para cubrir este puesto de trabajo. Sin embargo, todavía hoy, son las mujeres las que deciden, en mayor número, estudiar esta profesión.

En Bélgica, por ejemplo, este puesto de trabajo se denomina Office Manager, y los estudios son de grado -Bachelor of Arts in Office Management- y lo cursan, más o menos al 50%, hombres y mujeres, pues la demanda en las empresas está muy igualada.

Al igual que ocurrió con los ayudantes de cabina en aviación, en estos momentos las empresas demandan cada vez más la presencia de hombres en los puestos de ayudante de alta dirección. En este sentido, Susan Jones, Head of Studies de Saint Charles College, señala que “al haber cada vez más puestos de dirección ocupados por mujeres, éstas a la hora de contar con un ayudante, valoran el contrapunto que puede dar un varón”.

La crisis económica actual ha sido otra de las causas por la que muchos hombres hayan decidido formarse como Ayudante de Alta Dirección. Muchos parados han decidido aprovechar su situación de desempleo actual para estudiar una profesión altamente demandada por las empresas de cualquier sector.

Aplicaciones para móviles que ayudan a encontrar trabajo

Jobeeper es una nueva aplicación para la búsqueda de empleo por Internet que pretende facilitar esta complicada labor a sus usuarios. Esta app permite recibir ofertas de todos los portales de empleo en el móvil en el mismo instante en que se publican.

Internet se ha convertido en una herramienta necesaria, por no decir indispensable, a la hora de buscar y encontrar empleo. Sin embargo, son muchos, y cada vez más, los portales que asisten al usuario a la hora de encontrar las diferentes ofertas de trabajo, lo que puede llegar a provocar confusión por la gran cantidad de webs que ofrecen el mismo servicio.

Jobeeper es por tanto una aplicación gratuita cuya finalidad es ayudar a la gente que está buscando trabajo, simplificando y haciendo más amena y llevadera esta tarea

Otra interesante aplicación para móviles y en la misma sintonía es Jobandtalent

Jobandtalent es la primera plataforma de empleo que permite a los usuarios conocer las ofertas de trabajo más adecuadas a su perfil y recientemente, ha anunciado el lanzamiento de su nueva aplicación móvil para iOS con el objetivo de seguir revolucionando el mercado de la búsqueda de empleo.

Esta nueva aplicación permitirá a Jobandtalent trasladar su experiencia de usuario al móvil, posibilitando que puedan conocer en tiempo real y en cualquier lugar las ofertas más adecuadas y aplicar directamente a ellas.
Muchos usuarios de jobandtalent ya acceden a la plataforma a través de sus dispositivos portátiles gracias al site móvil que se lanzó hace un año, motivo que ha llevado al portal de empleo a dar un paso más allá con el lanzamiento de la aplicación móvil. De esta manera, aprovecha todas las funcionalidades que ofrecen los dispositivos móviles y las emplea en satisfacer las necesidades que los usuarios demandaban dentro del mercado de búsqueda de empleo.

La nueva app estará disponible para iPad y Android a finales de 2013.

Su funcionamiento es sencillo:
El primer paso es registrarse. Una vez que se ha finalizado el registro, el usuario puede crear su propio currículum importando su perfil de Linkedin, o bien, enviando un email con el CV adjunto para que el sistema lo procese automáticamente. Esta es una de las principales novedades que introduce la aplicación respecto a otras similares en el sector, convirtiendo al móvil en una herramienta más de búsqueda de empleo.

La imagen femenina ha desaparecido

La imagen real femenina ha desaparecido de los medios de comunicación, de los anuncios. No hay arrugas, ni granos, ni pechos caídos, solo mujeres esclavas de productos que necesitan y anhelan para estar perfectas.
Beyoncé, melena de leona, piel aceitunada, pechos firmes, brazos y piernas imposibles, como un dibujo animado, una muñequita a punto de romperse. Así la ha retratado Roberto Cavalli en su última campaña de moda. El diseñador hizo pasar el photoshop para hacer desaparecer las curvas de la cantante y convertirla en un fantasma anoréxico. La campaña ha levantado una enorme polémica, una vez más centrada en la publicidad engañosa que muestra cuerpos y caras perfectas con el único fin de despertar el apetito sexual masculino y con el efecto secundario de bajar la autoestima a las mujeres.

En verano las portadas de las revistas femeninas se llenan de dietas y consejos para que las mujeres estén estupendas. La imagen real femenina ha desaparecido de los medios de comunicación, de los anuncios. No hay arrugas, ni granos, ni pechos caídos, solo mujeres esclavas de productos que necesitan y anhelan para estar perfectas. Tan solo marcas como Dove o The Body Shop se han atrevido a saltarse los cánones publicitarios. En Estados Unidos hay un colectivo que incluso promueve la llamada Ley de la Autoestima, una normativa para regular el retoque digital a imágenes de modelos y actrices y encaminada, sobre todo, a evitar que las adolescentes se formen un canon de belleza inalcanzable. En España, un 4% de las mujeres más jóvenes padece un trastorno de la conducta alimentaria.

Para reivindicar la belleza real de la mujer, en 2005 surgió Nu Proyect, un proyecto del fotógrafo estadounidense Matt Blum que consiste en retratar a mujeres en sus casas, desnudas, sin maquillar y sin ningún tipo de artificios. El resultado muestra michelines y celulitis, ojeras y granitos, pero también chicas felices y muy guapas, a pesar de sus supuestas imperfecciones. La próxima parada de Blum será España y Portugal, para continuar plasmando esta belleza real.

La presión llega de fuera, de los medios, de la sociedad, pero las críticas más duras con las mujeres vienen de las propias mujeres. Del 59% de españolas que admite tener presión para ser más guapa, un 32% reconoce que esa presión proviene de ellas mismas, según una encuesta realizada en 2011 por una firma de belleza. Además, el 76% de las españolas reconoce la belleza en otras mujeres pero son incapaces de ver la suya propia. Como dice la psicóloga Patricia Gutiérrez Albadejo, “las mujeres somos muy subjetivas a la hora de valorar nuestra propia belleza, pero somos capaces de ser objetivas a la hora de valorar a otra mujer”. Somos nuestras peores críticas, y eso hunde más nuestra autoestima y felicidad.

Susana Hidalgo

Buenos y malos jefes

Un jefe no sólo es el que supervisa debe ser un líder que motive al equipo. Así, mientras un buen jefe es capaz de hacer que cada persona dé lo mejor de sí misma en beneficio de la empresa , un mal jefe no sólo atemoriza a los subordinados, sino que creará un clima laboral adverso. A continuación os transmito un artículo publicado en el diario Expansión que me ha parecido muy interesante sobre los peores jefes:

1.El ausente. Aparece por la oficina en contadas ocasiones y siempre en los momentos más inoportunos. Hay jefes ausentes buenos que cumplen con su trabajo y exigen lo mismo a sus empleados, pero otros, los malos, no dan “un palo al agua” y además culpan de los errores causados por su ausencia a todo el mundo.

2.El paternalista. La primera impresión es positiva, pero a la larga son tan “pesados” que impiden que sus empleados sean autónomos. Al creerse que son nuestros padres pierden la objetividad. A los empleados se les trata como personas, no como hijos.

3.El marca. Se sienten tan protagonistas que hacen lo posible por superar la relevancia de la marca de su empresa. Si lo hacen bien, no es grave, pero si cometen un error, la empresa lo acaba pagando.

4.El relaciones públicas. Conversador, amable, extrovertido… todas las cualidades que crean un buen entorno laboral. El problema es que el jefe es el jefe y no nuestro mejor amigo, también tiene que despedir, bajar el sueldo, cambiar a un profesional de puesto, etc.

5.El tolerante. Si un jefe tolera cualquier tipo de actitud, es decir, no premia las buenas acciones de sus empleados, pero tampoco penaliza las malas, esto puede llevar la empresa a la ruina.

6.El sobreocupado. Es un líder que está en todos lados pero suele desaparecer cuando más falta hace. Además, suele impregnar de confianza a todos lo que le rodean ya que aparentemente todo está controlado. Nada más lejos de la verdad.

7.El relajado. Pasa buena parte de su jornada laboral pegado al teléfono, navegando por Internet y sin acelerarse por nada. Su actitud puede llegar a contagiar a su equipo, dando lugar a trabajadores muy poco ágiles.

8.El sumiso. Cree que cumplir órdenes es la mejor manera de tener contento a sus superiores y de que su equipo funcione. Conformista por naturaleza, nunca se le oye una voz más alta que otra… hasta que explota. Si lo hace, se puede convertir en un déspota.

9.El cotilla. Hace partícipes a sus empleados de todo lo que sucede en la empresa, pero no de lo que realmente importa.

10.El omnipresente. Llega el primero a la oficina y se va el último. Lo quiere controlar absolutamente todo y no delega. Estos líderes pocas veces confían en sus colaboradores porque les considera sus rivales. Siempre solicitan opinión, pero al final se impone su criterio.

Y tú, ¿sabes ya qué clase de jefe eres/tienes?

Recogido en http://www.expansion.com