Los oscuros lugares del entendimiento y del saber

A veces nos obstinamos en intentar convencer al otro, o instruir bajo nuestro criterio y bajo la batuta de la fuerza o nuestra posición de poder.

También olvidamos que cada uno vive su mundo, un mundo del que no puede, no quiere o le cuesta salir, y nuestros intentos de persuadirle a menudo chocan con su resistencia natural de su personalidad o condicionamientos.

Y es que no, no se puede sacar la oscuridad de un cuarto a patadas, solo se puede abrir la ventana para que entre luz.

Merece la pena el libro de Peter Kinsley, En los oscuros lugares del saber:

“No se nos ha dicho que, en las mismas raíces de la civilización occidental, reside una tradición espiritual. Hay que pagar un precio para entrar en contacto con esta tradición. Siempre hay que pagar un precio, y, precisamente porque nadie ha querido pagarlo, las cosas están como están. El precio no ha cambiado: somos nosotros mismos, nuestra voluntad de ser transformados. Solo sirve eso, no puede ser menos.

No podemos apartarnos y mirar. No podemos distanciarnos porque precisamente nosotros somos el ingrediente que falta. Sin nosotros, las palabras solo son palabras. Y esta tradición no existió para edificar o entretener, ni siquiera para inspirar; existió para devolver al hombre a sus raíces.

A muchos nos preocupa la extinción de todas las especies que el mundo occidental está exterminando. Pero casi nadie se da cuenta de lo más extraordinario de todo: de la extinción de nuestro conocimiento de lo que somos”.

  

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s