Motivación mediante actividades

Cuando los equipos están desmotivados existen algunas técnicas para conseguir levantar el ánimo y reforzar el sentimiento de pertenencia al equipo. Centrémonos en un par de estas técnicas, a menudo muy utilizadas. 

Algunas de esas técnicas son las actividades de trabajo en equipo, comunmente conocidas como “Teambuilding” y los talleres de trabajo o “Workshops“.

Sobre la primera se trata de actividades que se llevan a cabo fuera de la empresa, en algún espacio cerrado o abierto pero lejos del ambiente habitual de los empleados y se trata de realizar una actividad concreta que simule la puesta en acción de un equipo, como puede ser un juego. De este modo los participantes juegan distintos roles, desde el jefe hasta el subordinado, y donde el objetivo será conseguir un fin para el que cada uno de los participantes tendrá que pasar por distintas tareas que reten su capacidad y competencias físicas o intelectuales.

Esta técnica favorece la mejora del ambiente entre los empleados, la convivencia fuera del trabajo, el desarrollo de habilidades y el compartir entre todos ideas y sugerencias.

Es muy importante que una vez finalizada la actividad de Teambuilding y con objeto de que no quede como una simple reunión de amigos que se lo han pasado bien, los participantes se enfrenten a una puesta en común o sesión de feedback donde analizar qué han sacado de provecho de la realización de la actividad.

La segunda técnica, workshop, se trata de la realización de un curso o formación cuya finalidad es el desarrollo de nuevas o existentes habilidades principalmente enfocado a las áreas que se consideran necesarias de mejorar (como por ejemplo liderazgo, comunicación, etc.)

Es importante que estos workshops o talleres estén bien definidos y organizados de manera que consigamos cumplir con las expectativas de la organización y de los participantes.

En ambos casos es de especial relevancia elegir una actividad innovadora, que emocionalmente cale en los participantes, y una vez finalizada cualquiera que sea la actividad, el participante tenga la oportunidad y se le invite a dar su feedback y sobre todo que el recuerdo de esa actividad sea transformador de su situación actual, en caso contrario la actividad organizada no habrá tenido el éxito esperado.

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Coaching Grupal

El coaching grupal es una terapia revolucionaria para afrontar los problemas cotidianos de la sociedad actual como las separaciones, fallecimientos, dificultad para encontrar pareja o la dificultad para afrontar nuevos retos, y el volver a empezar en las distintas áreas como la pareja, la familia y el trabajo. A través del feedback que el individuo recibe de cada uno de sus compañeros, explora universos emocionales de una forma más natural disminuyendo la sensación de soledad y agobio frente a los problemas cotidianos.

Sabemos que el equilibrio no consiste en estar bien siempre sino en aprender a gestionar emocionalmente cada etapa de cambio vital que la vida nos pone. El coaching grupal es una metodología que ha implementado de forma pionera el Coaching Club a través de la fusión de distintas disciplinas como son la PNL, el psicodrama, la psicología,  aplicadas al coaching  y cuyo pilar  fundamental es el aprendizaje colectivo. Los beneficios se pueden sostener en el tiempo y algunos de ellos son: aprender a utilizar herramientas de gestión emocional, a superar tus creencias limitantes, a resolver tus asuntos inconclusos, a conectar y comunicarte mejor contigo mismo y con los demás.

Las técnicas grupales que desarrollamos  son una buena forma de acercamiento a tu mundo interior y a tus potencialidades, ya que está comprobado que compartir este tipo de experiencias en grupo fortalece nuestra capacidad de vincularnos sanamente. 

En el plano laboral los principales problemas que surgen tienen que ver, en parte con la insatisfacción, con la falta de motivación, o bien con la creencia limitante que reza ” no soy capaz ” Aquí, muchas veces, vemos con los clientes que no se trata de que no sean capaces de realizar tal o cual labor, sino en aprender a  diferenciar el no soy capaz del no quiero. Esto te ayuda a darte cuenta de: en qué punto de tu vida laboral estás y ver hacia dónde te quieres dirigir. En las sesiones de grupo trabajamos con lo que denominamos “ajuste creativo” que es una herramienta que te ayuda a ajustar a identificar y a superar circunstancias complejas o bien a re definir tu proyecto laboral.

Verónica Rodríguez, Directora de Coaching Club

Cómo cambiar

Para que se produzca un cambio, es necesario pasar por cuatro etapas:

  1. Sufrimiento (fricción) es difícil cambiar cuando estamos cómodos. Se necesita que haya una molestia, una fricción, un problema, un sufrimiento.
  2. Discernimiento es la etapa en la que hay que darse cuenta de qué es lo que hay que cambiar y de la necesidad de hacerlo.
  3. Voluntad (intención más acciones) tener ganas de cambiar y actuar para hacerlo.
  4. Y cambio duradero cambiando los hábitos.

How People Change, de Allen Wheelis

Fíjate objetivos específicos

En la sociedad hay un grupo de personas que siempre triunfa y otro que nunca lo hace. Además hay un grupo que siempre fija objetivos y otro que no los fija nunca. Seguro que no sorprendea nadie comprobar que aquellos que triunfan son los mismos que se fijan objetivos y que los que fracasan son los que no lo hacen. ¡Qué tremenda coincidencia!

En la construcción de todo lo que hoy es 8Belts descubrí que existen cinco puntos clave en la fijación de objetivos con un valor esencial para cualquier ser humano. Es lo que yo denomino el Pentágono Mágico.

1. Concreción

El error más cometido es la falta de concreción. Si se fracasa en los objetivos, no es tanto porque no se fijen, sino porque se hace con una enorme falta de concreción. Son muchos los que han cometido el error de marcarse como objetivo «hacer más deporte». Pero «hacer deporte» no es un objetivo. «Quiero hacer 5 días de deporte a la semana, cada día después del trabajo voy a correr media hora en la cinta y haré cien flexiones y una hora de pesas», sí es un objetivo.

Es necesario ser escrupulosamente específico en la descripción del objetivo, pero no lo es menos serlo en la definición de los hitos y en la fijación de las plazos. Necesitas saber con el mayor grado de detalle qué quieres conseguir, cómo quieres conseguirlo, haciendo qué cosas y antes de qué fecha. La diferencia entre fijar objetivos inconcretos y no fijarlos, es prácticamente inexistente.

2.Hazlo digerible

Tu objetivo debe ser digerible. Debe ser algo fácil de cumplir. Que no te empache. Mejor empezar bajo, cumplir y subir, que empezar alto, no cumplir y bajar. Lo primero fomenta la motivación y lo segundo la destruye. Ya sé que ahora mismo el nivel cinco te parece demasiado sencillo y prefieres empezar por el diez, pero no me interesa tu velocidad de arranque, sino tu velocidad de crucero. Demuéstrate primero que mantienes la regularidad en el cinco y, solo entonces, avanza al siguiente nivel.

Del libro “Los 88 Peldaños del Éxito”

3. La tolerancia-cero

Cuando tengas decidido el objetivo divídelo en dos: el óptimo y el de tolerancia cero. El óptimo es el idóneo, pero al mismo tiempo es retador, difícil. El de tolerancia cero es subóptimo, pero es sencillo, fácilmente alcanzable. Mientras estés entre uno y otro, tu avance no peligrará. Pasarte de máximos te generará altibajos y no alcanzar los mínimos hará que entres en el terreno más pantanoso de todos, que es la desidia. De ahí al fracaso hay un paso.

He aquí el funcionamiento del objetivo tolerancia cero.

Imagínate el día en que te encuentres más desmotivado, cansado y desmoralizado; el día que más peligre el cumplimiento del objetivo. Ahora determina el objetivo mínimo que incluso en un día así estarías dispuesto a cumplir. Ése es tu objetivo de tolerancia-cero. Aquel que sea tan fácil de cumplir que, pase lo que pase, no exista ninguna excusa que justifique su incumplimiento. Una vez fijado, cúmplelo siempre. No te permitas ninguna excepción. Si tu objetivo era entrenar 30 minutos al día, un ejemplo de tolerancia-cero sería entrenar solo cinco y hacer 10 flexiones o 20 abdominales, esto es, algo tan sencillo que lo puedas cumplir incluso el día en que estés más desganado. El objetivo de tolerancia-cero apenas te hace avanzar en tu objetivo global. Su función no es que avances, sino que no rompas el contacto con tu meta.

4. La locomotora

Cada día que cumplas tu objetivo tómalo como que has construido un vagón de la locomotora. Si fallas uno, la locomotora se desengancha y hay que empezar una nueva de cero. Muy importante respetar esta regla: solo sirven las locomotoras enteras, esto es, número de días consecutivos que has cumplido. Sin interrupciones. Recuerda que las justificaciones no valen porque fuiste tú quien se marcó ese mínimo anti-excusas para los días en los que te resultase más complicado. Anota en una hoja de papel cada día que no fracasas. Puedes fracasar en el óptimo pero no en el de tolerancia cero. Te recomiendo que lo hagas de una forma muy visual, dibujando cuadrados que identifiquen los días, incluso sobre un calendario, de tal forma que cada día cumplido, puedas señalarlo con color y así ver gráficamente tu constancia en forma de bloques. El objetivo de esta técnica es que no rompas la constancia ni un solo día y luchar para conseguir que la locomotora sea lo más larga posible. El saber que romper la cadena te hace empezar de cero, te motivará para no fallar ni un solo día.

5. Los despertadores

Este último punto es el que, una vez puesto en marcha, tiene un efecto más inmediato.Los despertadoresson disparadores que pones en tu vida para activar el cumplimiento del objetivo. Son hechos fijos que tú eliges y que preceden al instante en el que empezarás con tu objetivo. Sin dilación. Un despertador sería la cena, la ducha, la salida del trabajo, la entrada al colegio de tus hijos, tu llegada a casa, despertarse por la mañana, cuando terminan las noticias… Tienen que ser hechos que suceden con regularidad y predecibles. Siguiendo el ejemplo del deporte, si tu objetivo es ponerte en forma, puedes fijar como momento despertador tu llegada a casa o el momento en que tus hijos se acuestan para ponerte las zapatillas y empezar a correr. La clave está en las palabras «sin dilación». Es muy importante que sea de inmediato y que no exista una actividad entre el despertador y la puesta en marcha. Lo que los despertadores aportan es concreción y claridad, eliminan la desidia y la pereza porque la hacen innegociable y te dan un punto muy claro de cuándo ponerte con ello.

Si un grupo de personas alcanza el éxito por fijarse objetivos y otro no lo alcanza por no hacerlo, no esperes conseguir lo mismo que los primeros siendo parte de los segundos.

Fijar objetivos es reducir la distancia que te separa de ellos

La verdad sólo puede expresarse a lo largo de una trayectoria en el tiempo

Boyhood (momentos de una vida) es una película que nos enseña a apreciar que los momentos ofrecidos por la vida tan solo adquieren sentido cuando nos ayudan a construir una imagen fiel de nosotros mismos.

Las experiencias propias y ajenas, los logros, los consejos, las advertencias y también  las frustraciones, no son más que valiosas lecciones que permiten allanar nuestro camino de crecimiento, aunque en ocasiones tengamos la tentación de pensar en ellas como obstáculos.

No es posible dominar el transcurso del tiempo ni retornarlo al presente, pero sí es posible aprovecharlo para aprender al máximo durante el trayecto. Para crear el mejor final posible de nuestras vidas.

Arriesgar para crecer

Si es un tesoro significa que es algo excepcional y único, y que se encuentra un paso más allá de donde la población está dispuesta a llegar, ya que los mayores premios suelen estar alejados de las masas.

El peor de todos los riesgos es el de no correr ninguno.

Dejar la familia atrás para irse a vivir a un país diferente siempre es un paso difícil. Si ese país está al otro lado del Atlántico y además no tienes a un solo conocido allí que te pueda ayudar, el paso no da vértigo, sino miedo. En mi caso esa decisión la tomé con 15 años, por lo que irme a EE.UU. con esa edad y sin ninguna compañía, directamente se transformó en pánico. Pero… a la victoria nunca se llega apostando por no perder, sino apostando por ganar.

De la decisión de ir a EE.UU. no me interesa tanto la decisión en sí como su antesala, y de ésta, un aspecto por encima de todos: las noches que pasé sin dormir pensando en si estaba loco por dar un paso así. Me interesa el miedo que sentía y cómo me enfrenté a él, ya que son un calco exacto de lo que sentirás tú cuando busques tus propios tesoros.

Durante mil noches le di mil vueltas a las mismas mil preguntas. ¿Qué pasa si me sale mal?, ¿qué pasa si mi nostalgia me supera? ¿Qué ocurre si tengo un problema? ¿Qué sucede si no soy capaz de afrontarlo yo solo? ¿Qué pasa si…?

Esas preguntas me carcomían. Son las herramientas del miedo. Si el miedo es un pulpo, las dudas son sus tentáculos.

Como toda persona que se enfrenta a una disyuntiva, elaboré mi balanza con su plato derecho y su plato izquierdo, mi lista de pros y contras, pero al cabo de varios meses, cuando mi plazo para decidir se agotaba, mi disyuntiva solo había crecido. Lejos de haberse desequilibrado, el empate entre los argumentos a favor y en contra, se había hecho mayor.

Quedarme en Fisterra suponía seguridad, confort, tener el amparo de mi familia, permanecer en el nido. En definitiva, no sufrir.

Con la monotonía no se sufre.

Irme implicaba enfrentarme al riesgo, superar peligros, inevitablemente encajar golpes (seguro que a veces muy duros), pero también descubrir tesoros y vivir experiencias y emociones únicas.

Sin el riesgo no se crece.

Un día, tras una de mis noches desvelado, dirimí mi disyuntiva:

Me di cuenta de que ningún pájaro ha nacido para quedarse en su nido.

Y llegué a la conclusión de que quedarme era vivir días cuya valoración era un cúmulo decincos, mientras que irme supondría vivir días cuya valoración sería un cúmulo dediecesyceros, y que aunque 5+5+5+5 fuese equivalente a 10+0+10+0, yo prefería apostar por lo segundo.

Es preferible a veces bueno y a veces malo que siempre regular.

Del libro “Los 88 Peldaños del Éxito”

Dedicado a los que toman decisiones y arriesgan.