Resistencia al cambio

Es habitual la resistencia al cambio, pero debemos convencernos de que detrás de ese cambio hay un mundo nuevo que merece la pena transitar.

Debemos evitar quedarnos anclados en nuestros logros, experimentar nuevas habilidades. Salir de la zona de confort y no conformarse, son motores que mueven el liderazgo.

Objetivos, para qué?

Porque si te planteas un objetivo en tu vida y lo das todo para conseguirlo, el verdadero valor residirá en el proceso y en las transformaciones vitales que irás experimentando en el camino. Y que el objetivo es una excusa excelente para ponerte en marcha y empezar a moverte.
Cuáles son tus objetivos?

La verdad sólo puede expresarse a lo largo de una trayectoria en el tiempo

Boyhood (momentos de una vida) es una película que nos enseña a apreciar que los momentos ofrecidos por la vida tan solo adquieren sentido cuando nos ayudan a construir una imagen fiel de nosotros mismos.

Las experiencias propias y ajenas, los logros, los consejos, las advertencias y también  las frustraciones, no son más que valiosas lecciones que permiten allanar nuestro camino de crecimiento, aunque en ocasiones tengamos la tentación de pensar en ellas como obstáculos.

No es posible dominar el transcurso del tiempo ni retornarlo al presente, pero sí es posible aprovecharlo para aprender al máximo durante el trayecto. Para crear el mejor final posible de nuestras vidas.

En grupo, todos somos más inconscientes y estúpidos

En un estudio publicado en la revista NeuroImage se ha demostrado cómo las personas pierden contacto con sus referencias morales individuales cuando actúan en grupo y cómo esto facilita la posibilidad de que agredan a los que no pertenecen al grupo.

Para el análisis, se reclutaron 23 voluntarios y los científicos analizaron su actividad cerebral con resonancia magnética funcional en dos situaciones: participando en un juego de forma individual y haciéndolo en grupo. Los investigadores centraron su atención en un área del cerebro que se activa siempre que la persona hace valoraciones sobre sí misma y de lo que piensa.  Durante las pruebas descubrieron que en algunas personas esta zona se activaba mucho durante el juego individual pero se inhibía cuando estaban jugando en grupo.

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Arriesgar para crecer

Si es un tesoro significa que es algo excepcional y único, y que se encuentra un paso más allá de donde la población está dispuesta a llegar, ya que los mayores premios suelen estar alejados de las masas.

El peor de todos los riesgos es el de no correr ninguno.

Dejar la familia atrás para irse a vivir a un país diferente siempre es un paso difícil. Si ese país está al otro lado del Atlántico y además no tienes a un solo conocido allí que te pueda ayudar, el paso no da vértigo, sino miedo. En mi caso esa decisión la tomé con 15 años, por lo que irme a EE.UU. con esa edad y sin ninguna compañía, directamente se transformó en pánico. Pero… a la victoria nunca se llega apostando por no perder, sino apostando por ganar.

De la decisión de ir a EE.UU. no me interesa tanto la decisión en sí como su antesala, y de ésta, un aspecto por encima de todos: las noches que pasé sin dormir pensando en si estaba loco por dar un paso así. Me interesa el miedo que sentía y cómo me enfrenté a él, ya que son un calco exacto de lo que sentirás tú cuando busques tus propios tesoros.

Durante mil noches le di mil vueltas a las mismas mil preguntas. ¿Qué pasa si me sale mal?, ¿qué pasa si mi nostalgia me supera? ¿Qué ocurre si tengo un problema? ¿Qué sucede si no soy capaz de afrontarlo yo solo? ¿Qué pasa si…?

Esas preguntas me carcomían. Son las herramientas del miedo. Si el miedo es un pulpo, las dudas son sus tentáculos.

Como toda persona que se enfrenta a una disyuntiva, elaboré mi balanza con su plato derecho y su plato izquierdo, mi lista de pros y contras, pero al cabo de varios meses, cuando mi plazo para decidir se agotaba, mi disyuntiva solo había crecido. Lejos de haberse desequilibrado, el empate entre los argumentos a favor y en contra, se había hecho mayor.

Quedarme en Fisterra suponía seguridad, confort, tener el amparo de mi familia, permanecer en el nido. En definitiva, no sufrir.

Con la monotonía no se sufre.

Irme implicaba enfrentarme al riesgo, superar peligros, inevitablemente encajar golpes (seguro que a veces muy duros), pero también descubrir tesoros y vivir experiencias y emociones únicas.

Sin el riesgo no se crece.

Un día, tras una de mis noches desvelado, dirimí mi disyuntiva:

Me di cuenta de que ningún pájaro ha nacido para quedarse en su nido.

Y llegué a la conclusión de que quedarme era vivir días cuya valoración era un cúmulo decincos, mientras que irme supondría vivir días cuya valoración sería un cúmulo dediecesyceros, y que aunque 5+5+5+5 fuese equivalente a 10+0+10+0, yo prefería apostar por lo segundo.

Es preferible a veces bueno y a veces malo que siempre regular.

Del libro “Los 88 Peldaños del Éxito”

Dedicado a los que toman decisiones y arriesgan.

Si quieres seguir activo a los 50…

Si tienes más de 30 años y tienes la aspiración de seguir activo pasados los 50, empieza ahora a hacerte estas preguntas:

  • Qué me hará valioso a los 50?
  • Qué podré aportar que no pueda aportar un joven de 30 años que posiblemente cobrará menos que yo?
  • Cómo estoy al día de lo que ocurre a mi alrededor y es relevante?
  • Qué tal me manejo con la tecnología, internet, redes sociales, herramientas de colaboración online y tecnologías de la comunicación e información en general (TIC)?
  • Qué tal hablo ingles, otros idiomas relevantes?
  • Qué estoy estudiando, aprendiendo en estos momentos y qué me aportará para el futuro?
  • Cómo me tomo, deseo y/o tolero el cambio?
  • Cómo soy de innovador y creativo?
  • Qué sé de las tendencias y desarrollos que se están produciendo en el mundo?
  • Y finalmente, si tuviese que contratar a alguien en mi puesto, cómo sería?, cuánto me parezco a esa persona que yo mismo contrataría?

Comenzando por las dos primeras preguntas, podríamos hacer una reflexión y darnos cuenta de que llevamos más de una década inmersos en el siglo XXI. Hace sólo 13 años no existía Facebook ni otras redes sociales, no había smartphones, si tenías un teléfono móvil, probablemente sería un dispositivo “solo para hablar”; no existía la Wikipedia (la enciclopedia digital de referencia era Encarta), nos preocupaba el efecto 2000, China era una promesa y pocos sabíamos que iba a ser una superpotencia económica; empezaba a subir el precio de los pisos, empezábamos a hablar de las energías renovables, etc.
Piensa en cómo ha cambiado el mundo en sólo una década. Cómo has cambiado o te has adaptado tú?